el letargo y la sensación invernal que se apodera de mi persona hacen mella en mí, tanto que no tengo fuerzas para nada (a eso se le une el estado gripal-congestión que conllevan unas fiestas demasiado fiestas)
cada otoño es empezar de nuevo, equiparable a estrenar zapatos cuando vas al cole siendo un enano.
este curso me propongo estrenar positividad, confío en aprender de los años pasados y simple y llanamente: avanzar






